Una experiencia de vida

NoeliaTras haber asentado la experiencia, Noelia Rodríguez nos cuenta como vivió su primer viaje a Cabo Verde, con el proyecto “Tambores para la Convivencia” de Bloko del Valle. 

Dia 1 Blokoverdiano 03¿Ya estas preparada para irte? Con esa frase podría resumir lo escuchado los días previos a mi viaje a Cabo Verde con mis compañeros del Bloko. Y la verdad es que no. Desde que empezamos a hacer la cuenta atrás hasta que me vi en el avión comiendo el donut que ahora sustituye a la famosa chocolatina de Binter de mi infancia, el tiempo corrió a favor de nuestra ilusión, y el 28 de Julio, aterrizamos en la isla de Santiago. Dia 1 Blokoverdiano 13

Golpetazo de calor y adaptación rápida al ritmo caboverdiano del que me habían advertido, al esperar con ganas, el primer sello en mi pasaporte.

Dia 1 Blokoverdiano 23Al salir del aeropuerto, ya estaban la responsable y el personal de Acrides, unas chicas encantadoras que nos facilitaron una furgoneta para trasladarnos a la residencia. Fue entonces, viendo discurrir nuevos paisajes a través de la ventana, y acompañando las rítmicas con las palmas de las manos del “funaná” que salía a todo meter del equipo de música del coche, cuando dije, estoy aquí, ya estoy preparada. Blokoverdiano 2-8-15-27

Ir paseando por las calles era encontrar constantemente puestos de gente vendiendo cosas por fuera de su casa, mujeres y algún hombre cargando kilos de alimentos y artículos varios, sobre su cabeza. Cambiar un ¿qué tal? por un Tudo bem? e ir sorteando a perros totalmente tumbados sobre la calzada, unas asfaltadas, otras Dia 1 Blokoverdiano 21 empedradas, y muchas otras, simplemente tierra. Ver coches antiguos, de esos que ya no es muy común irse encontrando por aquí, con sus matrículas de color negro, pero eso sí, muy limpitos. Recuerdo el calor, el tacto de los forros del tambor, y mis pies caminando por tierra y empedrado “decorado” con alguna pipa de mango y chapas incrustadas en la tierra de la cerveza del lugar, “super bock”. Dia 1 Blokoverdiano 101

La gente al pasar llamaba realmente la atención. De un atractivo físico impresionante, con el paso de los días me hicieron ver que esa belleza iba mucho más allá de lo exterior. Quizás porque conocen el valor que de las cosas “básicas”, te dan todo lo que tienen y puedan compartir. Me ofrecieron comida, me regalaron pulseras…La recuperación de la cartera que había perdido con todo el dinero dentro fue lo último que necesité para darme con toda una lección de vida y fe en lo que podemos ser, en la gente.

Dia 1 Blokoverdiano 42Y además eran guapos…auténticos artistas de las posibilidades que tiene el pelo que hay en la cabeza (nunca imaginé que tantas), a la que te descuidabas ya estaban maquinando qué hacer con el tuyo…que además, largo largo, les encantaba. Como aquí, allá con sus modas, muchos chicos con un mechón naranja en el pelo imitando a un cantante de rap, alguna uña de la mano muy larga, eso ya no se por qué…Pero más allá de las curiosidades, el cuerpo de no estar jugando a la play station, la genética para poder mover la cadera como si faltase algún hueso, y trenzas con abalorios en el pelo, que no paraban de sonar cuando las niñas correteaban alrededor de nosotros. Dia 1 Blokoverdiano 78

A nivel musical, nos dio tiempo de ponernos al día. Allí tocan muy fuerte y muy rápido y verlos adaptándose a un reggae era curioso. En algún momento me pude integrar a tocar un ratito con el grupo de los grandes, que ya tienen su propia batucada, y te “descargabas” pero bien. La música que escuchaban, funaná, afrobeat…retumbaba cada vez que ibas en coche, y al final, se convirtió en un juego intentarlas identificar y sentir cuánto estabas aprendiendo.

Dia 1 Blokoverdiano 47También tocó la música en directo. Disfrutamos de algún cantautor del lugar, vecinos  que con una voz preciosa, acompañaban los acordes de un cabaquiño, mujeres “batiendo” algo que no iba más allá de unos trozos de tela envuelta en plástico, bailando al son del ritmo y los cánticos del batuque, y por supuesto…de Tirei. Conocerlo ha sido para todos una vuelta de hoja, un “click” en el cerebro. Toparse con alguien con tanta ilusión, inteligencia, talento, y ganas de desarrollarlo por encima de sus dificultades, fue algo que me trastocó. Con él, durante los días, compartí cantos, sonrisas, clases de “criollo”, y disfruté como una niña viéndole tocar la batería y el cajón. Por supuesto, también me sirvió para descubrir los talentos que tenemos en casa, pasando mucho tiempo canturreando junto a la voz y guitarra de Lefe, el didgeridoo de Unai, la percusión de los chicos, y lo pegadizas que al final resultaban las canciones del artista que me acompañaría en la marcación durante todo el viaje.Blokoverdiano 1-8-15-16

Otra cosa curiosa con respecto a la música, es el valor que le llegan a dar. Uno de los días que me acerqué al banco junto a Gotzon con esto del cambio de monedas a escudos, observé que muchísimos de sus billetes, llevan en ellos ilustraciones de artistas musicales del lugar, poemas, marcas de agua adornadas con micrófonos, notas… empezando así, a ser consciente de cual es el orgullo de un país, qué es lo verdaderamente importante.

Con respecto a la comida tuvimos mucha suerte. Varias veces invitados, probamos alguna que otra cosilla tradicional como la “cachupa”, comida caserita en un bar cerca de casa hecha por “Mamá Margarita”, mucho frango y mucho peixe (pollo y pescado), además de otros tipos de carne. Todo siempre acompañado por mi “adorado” arroz, mi alimento durante los últimos días del viaje consecuencia de problemillas gastrointestinales.

Dia 4 Blokoverdiano 14La fruta, espectacular. Mango, papaya, plátanos…Y por comentar alguna que otra cosilla…Coca Cola con los nombres de las islas cabo verdianas en el dorso, Fantas de un naranja sospechoso, latas de refrescos que resultaban ser zumos de guayaba, el mejor atún de mundo, y…¡picante! Pero cada uno con su estómago…la primera lagrimilla me sirvió para que con probar, fuera suficiente.

En cuanto a la estancia, nada más llegar, nos quedamos en una residencia de estudiantes, que, aunque un tanto curiosa, nos dejó momentos para el recuerdo. Cuartos rosas para las chicas y azules para los chicos, algún intruso con antenas, y las primeras picaduras de mosquito, buscamos pronto otro lugar para hospedarnos, donde poder acabar por la noche juntos, y convivir un poquito más. Eso sí, dormir con las chicas cumpliendo algún que otro tópico de conversación “de cuarto”, pintarle la cara a Abril cuando era la primera en quedarse frita, e intentar descansar con un coro de Iglesia Nazarena al lado, a tope a las tantas de la noche, tenía su aquel. En esa residencia conocimos al perrillo que apodaríamos “Rodri” o “el enamorado de Luly”, como decía Tirei, que nos acompañaría desde el minuto 0, durante todo el viaje.Dia 1 Blokoverdiano 51

Finalmente, conseguimos un apartamento para estar todos juntos, y compartir las caritas cansadas y satisfechas que se nos quedaban al final de la jornada, echando el último cigarrillo en el balcón.

Momentos de guitarra y charango, sueltos por el salón para lo que se tercie, besos mañaneros, y día de cocina incluido, muchos de ellos registrados por nuestros paparazzis particulares, la convivencia fue otro de los aspectos sin duda positivos del viaje.Blokoverdiano 2-8-15-44

Las actuaciones ocuparon parte del tiempo en nuestro paso por Praia. Conseguimos  pronto el permiso para tocar en la calle, y vaya si lo aprovechamos. Mucho cansancio y mucha agua para calmar una sed inmensa y refrescarnos del calor, pero además, diversión, conexión con el grupo y caras de felicidad de la gente que disfrutaba el espectáculo, que te hacían seguir teniendo el mono, día tras día, de volver a tocar.Dia 1 Blokoverdiano 98

Mi favorita, en la playa. El cuerpo ensalitrado, el tambor casi rozando la orilla del mar, y ¡a bailar!

Recuerdo que ese día, antes de la batida de tambores, nos bañamos en el mar con Tirei, resultando ser un par de puntitos blancos entre un montón de chicos pretos (muy negros), que a la que te descuidabas ya te estaban dando la mano, para evitar que te arrastrase mucho una ola, o te topases con alguna roca en los extremos. ¡Cómo destacábamos allí!

Dia 3 Blokoverdiano 03Muchas han sido las experiencias que nos hemos llevado para casa, pero sin duda, la más especial está totalmente relacionada con el motivo que nos llevó allí, las clases con los niños. “Te vas a llevar mucho más de lo que vas a dar”, me dijeron varias veces, y cuánta razón tenían.

Desde que llegamos a la biblioteca que disponía Acrides en el barrio de Tira Chapeu, y dejamos los tambores en el suelo, recuerdo que se acercaron muchos niños a curiosear los instrumentos.  Qué poco me bastó para caer rendida. El mismo entusiasmo era el propio de enseñar, como el de muchos de ellos de coger las mazas y tocar, así que probablemente, la primera palabra que intercalé con alguno habrá sido un “con-quin-piri” . No hizo falta más. Pronto una sonrisa cómplice nació, porque resultó que estaba sonando bien. Jamás he conocido mejor carta de presentación.Blokoverdiano 10-8-15-03

Cada día, lo primero con lo que te encontrabas era cariño, se abalanzaban hacia ti, te daban la mano, sobretodo los pequeños…dosis y dosis que empiezas a entender al cabo tiempo, cuando sabes que el papá muchos ni lo conocen, y la mamá está trabajando, quizás lejos, y se pasan el día en casa con los abuelos, o derivando entre las callejuelas del barrio.

Dia 3 Blokoverdiano 30También debido a eso, se notaba la falta de disciplina, lo que hacía un poco complicadas las clases, dejándonos muchas veces las energías agotadas antes de que llegase la tarde. Pero a su vez, cuando captábamos un tiempo de su atención, era impresionante ver cómo eran capaces de coger una rítmica y desarrollar casi todo un tema en lo que uno mismo ha empleado meses. Sin duda valía la pena. El estar allí junto a mis compañeros, maza en mano, con gestos que de lo exagerado, a veces rozaban lo cómico, pendiente sólo de tu grupo de instrumentos, me hacía valorar aún más la labor de Unai y Natacha, el estar a tantas cosas, pudiendo experimentar lo que puede ser que todo eso, funcione.

Dia 1 Blokoverdiano 30Recuerdo con especial cariño que poco antes de irme, un niña me miró las uñas, y me dijo que era una sortuda al descubrir en ellas unas manchitas blancas. Y tanto que lo era.

Blokoverdiano 10-8-15-05Me quedo con los juegos, con las canciones que interpretaban, con sus abrazos, con sus cogidas de manos para llevarme a algún lugar, con la cara de “¡está sonando bien!”, con el alboroto de manos alrededor de mi pelo, con los bailes imposibles de seguir, con una sonrisa al “no entiendo lo que me estás diciendo”, con una sonrisa al “entiendo lo que me estás diciendo”, con una sonrisa…¡Gracias!

dibujo

~ por Blokodelvalle en 07/11/2015.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

 
A %d blogueros les gusta esto: